¿Cómo ser una “mamá perfecta”?

Comparte esto en

Los juguetes como la cocinita, el hornito, los muñecos a los que se les cambia el pañal y se les da de comer, y a veces hasta la miniescoba y el trapeador, van formando mujeres que crecen pensando que lo deben hacer TODO y hacerlo bien. Seguramente, desde que supiste que tendrías un hijo y empezó a crecer dentro de ti, ya estabas pensando en cómo ser la mejor madre y tal vez preguntándote si lo lograrías.

Pero en algo tan importante, una no quiere ser mejor madre, sino ser perfecta. Esto es la que pensamos sería la lista de cualidades de la mamá perfecta (si existiera):

  • Ser madre es su mayor ilusión.
  • Sabe lo que necesita su hijo.
  • Evita que el bebé se lastime o enferme.
  • Lo alimenta sólo con comida sana.
  • Nunca le dice que “no”.
  • No llora ni se cansa.
  • No necesita pedir ayuda.
  • Duerme con un ojo abierto.
  • Tiene 4 brazos.
  • Puede volar.
  • Funciona con baterías.

Si sientes que te faltan algunas cualidades para ser la “mamá perfecta”, déjanos decirte que no tiene nada de malo y no es tu culpa; con los años, el rol de mamá ha sido sobrecargado con cualidades y responsabilidades que se espera que hagan; además, escuchas en un lado u otro cómo deben ser las mamás, cómo deben actuar o sentirse, sin tomar en cuenta que cada una es diferente.

Para ser padres se siente una vocación y puede ser que la descubras una vez que te conviertes en madre, que la conozcas desde pequeña, o que apenas y la sientas; sin embargo, esto no es un factor que te haga buena o mala madre. No porque una amiga tuya le dedique cada segundo de su vida a su hijo, significa que tú lo debes hacer igual; o no porque le dediques cada segundo a tu hijo, quiere decir que todas pensarán igual que tú.

 

La “mamá perfecta” vs. la mamá real

¿Qué es lo que tus hijos de verdad necesitan? Una mamá que les resuelva todos los problemas, que nunca permita que sufran, que esté todo el tiempo al pendiente de ellos, o una mamá que los apoye cuando esos momentos inevitables lleguen, que cuando pase tiempo con ellos lo haga con gusto, que tengan un ejemplo de lo que es la responsabilidad y vean a una mujer realizada para que ellos busquen su propia forma de ser felices.

Lo más importante es que te aceptes a ti misma y descubras la maternidad de forma natural, no intentes encajar en un molde sólo porque otros te dicen cómo debes ser; sigue haciendo las cosas que te gustan, haz ejercicio,  trabaja sin sentirte culpable, ser madre es una parte muy importante de tu vida y una gran responsabilidad, pero aún así puedes hacer el mismo gran trabajo sin soltar a la mujer que eras antes.

 

¿Ante los ojos de quién quieres ser “perfecta”?

Eres imperfecta desde el momento en que sientes que no cumples con lo que otros esperan que seas, ya sea tus padres, tu pareja, tus hijos, o las personas a tu alrededor que ni siquiera conoces; pero cuando te das cuenta de que sólo debes verte a través de tus propios ojos sin compararte con nadie, descubres que el amor sincero que sientes, la preocupación genuina por el bienestar de tus hijos y tus deseos de ser cada día mejor, aún con las fallas que se atraviesen, son lo que te hacen la mamá perfecta para tus hijos.


TE PUEDE INTERESAR...