Consejos para evitar que tu hijo se chupe el dedo

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Desde que están en el vientre, los bebés se chupan el dedo, la succión es un reflejo desde antes de nacer; el dedo es la extremidad de su cuerpo que pueden chupar y lo harán también con cualquier cosa que les toque la boca.

Al cumplir los 4 o 6 meses, la succión pasa de ser un reflejo a ser un acto consciente, y los bebés lo usarán para todo: alimentarse, calmarse, conocer su entorno y descubrir texturas, formas, sabores, etc., ya que tienen muy desarrollado el tacto en la boca y el sentido del gusto.

Algunas razones por las que los niños se chupan el dedo son porque están aburridos, tienen hambre, sueño, están enfadados o varias razones distintas, también les será útil para que concilien el sueño. Esta conducta no debe ser una preocupación: muchos niños dejan de hacerlo por sí solos entre los dos y cuatro años. Después de esta edad será necesario ayudarlos a que lo dejen si no lo hicieron ya.

Esto es importante porque si siguen chupándoselo, puede haber consecuencias  como malformaciones del paladar y de la posición de los dientes, inflamación de encías, infecciones, etc.

Te damos algunos consejos para corregir la conducta de chuparse el dedo si aún no lo dejan por ellos mismos después de cierta edad. Recuerda que debes hacerlo con mucha paciencia para no convertirlo en una mala experiencia para ambos.

Terapia de sustitución.

Aunque es normal que siendo bebé se chupe el dedo para dormir, puedes comenzar a darle algo para que lo acompañe en su sueño, como un peluche que abrace y sustituya el dedo. Cuando se acostumbre a que no necesita chuparse el dedo para dormir, también acuéstalo algunas veces sin el peluche, para que ahora no dependa de un objeto para conciliar el sueño.

Cálmalo con otras técnicas en momentos de ansiedad.

Si se chupa el dedo cuando está ansioso o enfadado, puedes calmarlo de otras formas y que vea que te ocupas de él, como un abrazo, caricias, juegos o hablando, para que exprese sus emociones de otras formas.

Mantén sus manitas ocupadas.

Los niños de más de 3 años se pueden chupar el dedo porque están aburridos. Puedes animarlo a hacer otras actividades donde tenga que usar las manos, como manualidades, pintar o jugar con plastilina no tóxica, siempre bajo supervisión. Al tener su mente y sus manos ocupadas, no necesitará chuparse el dedo.

Utiliza el refuerzo positivo.

Esto es útil con niños más grandes que se chupan el dedo y, en general, es usado para modificar conductas infantiles. Consiste en usar una recompensa cada vez que el pequeño actúe de la manera adecuada, puede ser algo que al niño le guste, pero que a ti no te cueste mucho dinero.

El nivel de exigencia puede aumentar con el tiempo, así el autoestima de tu hijo se enriquece al sentir que está logrando los objetivos que se le piden.

Hablar con el niño.

Dale una explicación sencilla que a su edad pueda entender y por qué no debe chuparse el dedo; háblale de los beneficios para él de no hacerlo, no lo compares con otros niños o le digas cosas que le puedan quitar confianza. Recuerda hablar con él cuando ambos estén tranquilos para que tome bien tus palabras.

La violencia y gritos quedan fuera.

Tu hijo espera que tú seas la persona que lo comprenda y siempre debes buscar formas de hacer que se deje de chupar el dedo sin hacerlo sentir mal. Selecciona bien las palabras que usarás si están en público: para él sería impactante sentirse en ridículo por algo que hasta ahora había sido normal.

Si a los 5 años se sigue chupando el dedo después de haber intentado distintas formas de evitarlo, lo recomendable es hablarlo con el pediatra, él te podrá ayudar o canalizar con el especialista indicado para trabajar en ello. Recuerda que la paciencia es clave para lograrlo sin lastimar la autoestima de tu pequeño.


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